Abra la lámina con imágenes, llene el lápiz con agua y la diversión puede comenzar. Las áreas humedecidas se colorean y las imágenes en blanco y negro se transforman mágicamente en hermosos dibujos a color. Después de que la superficie se seca, vuelven a convertirse en blanco y negro. El proceso se puede repetir. El artículo incluye una lámina con temática de cuentos.